martes, 13 de diciembre de 2016

Historias de Cronopios y de Famas (Julio Cortázar)






     Te regalan la tendencia a comparar tu reloj con los demás relojes. No te regalan un reloj, tú eres el regalado, a ti te ofrecen para el cumpleaños del reloj.        

     Cuando los cronopios van de viaje, encuentran los hoteles llenos, los trenes ya se han marchado, llueve a gritos, y los taxis no quieren llevarlos. Los cronopios no se desaniman. Y sueñan toda la noche que en la ciudad hay grandes fiestas y que ellos están invitados. Al otro día se levantan contentísimos, y así es como viajan los cronopios. Un fama va al hotel y averigua cautelosamente los precios, la calidad de las sábanas y el color de las alfombras. Otro fama va al hospital y copia las listas de los médicos de guardia y sus especialidades. Así viajan los famas.

 Los cronopios sin embargo, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: “no vayas a lastimarte”. Los famas, para conservar sus recuerdos los embalsaman, los fijan con pelos y señales, y los etiquetan.

 Cuando los cronopios cantan sus canciones preferidas, se entusiasman de tal manera que con frecuencia se dejan atropellar por camiones y ciclistas, se caen por la ventana, y pierden lo que llevaban en los bolsillos y hasta la cuenta de los días.

Un cronopio iba a lavarse los dientes junto a su balcón, y poseído de una grandísima alegría al ver el sol de la mañana, apretó enormemente el tubo de pasta dentífrica y la pasta empezó a salir en una larga cinta rosa.  […]Los famas se indignaron ante esta increíble inconsciencia del cronopio, y decidieron nombrar una delegación para que lo imprecara inmediatamente.

Zen. El arte de escribir (Ray Bradbury, 1990)





Maravilloso libro sobre el arte de escribir. Escrito desde un punto de vista emocional, no técnico, "Zen, el arte de escribir", es un canto a la labor artística de escritor, a la vocación, a la necesidad de comunicar algo, al talento. Talento que si no es ejercitado, morirá antes de ver la luz. Mi selección de frases:

¿De dónde saqué el valor para rebelarme, cambiar de vida, vivir solo?
-       Grita. Salta. Juega. Deja atrás a esos hijos de puta. Ellos nunca vivirán como tú. Anda, hazlo.
-       ¿Y qué se aprende escribiendo?, preguntarán ustedes. Primero y principal, uno recuerda que está vivo y que eso es un privilegio, no un derecho. Una vez que nos han dado la vida, tenemos que ganárnosla. La vida nos favorece animándonos y pide recompensas.
-       No escribir, para muchos de nosotros, es morir.
-       Si no escribiese todos los días, uno acumularía veneno y empezaría a morir, o desquiciarse, o las dos cosas.
-       Uno tiene que mantenerse borracho de escritura para que la realidad no lo destruya.
-       Son los hijos de los dioses. Sabían divertirse trabajando.
-       Sólo lo siguiente: si uno escribe sin garra, sin entusiasmo, sin amor, sin divertirse, únicamente es escritor a medias.
-       Para cortar y reescribir ya habrá tiempo mañana. Hoy, ¡estalle,
-       Entonces se pierde una buena diversión. La diversión de la ira y el desencanto, de amar y ser amado, de conmover y ser conmovido por este baile de máscaras en el que giramos desde la cuna hasta el cementerio.
-       La vida es corta, la desdicha segura, la muerte cierta.
-       A partir de los doce años escribí al menos mil palabras por día.
-       Volví a casa aturdido, chocando con los árboles. Tardé meses en superar el horror de la escena.
-       Sólo cuando había hablado cinco o seis minutos, y encendido la pipa, volvía de pronto la antigua pasión, los días pasados, las viejas melodías, el tiempo, la apariencia del sol, el sonido de las voces, los furgones surcando la noche profunda, los barrotes, los raíles estrechándose detrás en polvo dorado a medida que adelante se abría el Oeste.
-       De pronto La Musa se había presentado a papá.
-       La Verdad se le acomodaba en la mente.
-       El Inconsciente se ponía a decir lo suyo, intacto, y le fluía por la lengua.
-       Cuando se les entibiaban las almas, todos eran poetas.
-       La timidez o el recuerdo de las críticas pueden endurecer a la persona media de modo que cada vez sea menos capaz de abrirse.
-       No dé la espalda, por dinero, al material que ha acumulado en una vida.
-       Para alimentar a su Musa, pues, es preciso que usted siempre haya tenido hambre de vida, desde niño. De lo contrario es un poco tarde para empezar. Claro que mejor tarde que nunca. ¿Aún se siente dispuesto?
-       De ser así, tendrá que dar largos paseos nocturnos por su ciudad o su pueblo, o paseos de día por el campo. Y largos paseos, a cualquier hora, por librerías y bibliotecas.
-       La primera vez que decidí una carrera fue a los once años: sería mago y recorrería el mundo con mis hechizos. La segunda vez fue a los doce, cuando para Navidad me regalaron una máquina de escribir. Y decidí hacerme escritor. Y entre la decisión y la realidad hubo ocho años de escuela y colegio, y de vender periódicos en una esquina de Los Ángeles, mientras escribía tres millones de palabras.
-       Yo necesitaba esa aprobación. Todos necesitamos que alguien más alto, más sabio, más viejo nos diga que a fin de cuentas no estamos locos, y que lo que hacemos es correcto.
-       Hacia los catorce o quince años, mucha gente ya ha sido apartada de sus amores, de sus gustos antiguos e intuitivos, uno a uno, hasta que al llegar a la madurez no les queda nada de alegría, de garra, de entusiasmo, de sabor
-       A continuación pensé: éstos no son amigos; estos que me hicieron romper las tiras y así me rompieron la vida por el medio; son enemigos
-       Desde aquella vez nunca le he prestado atención a nadie que criticara mi gusto por los viajes espaciales, las barracas de feria o los gorilas. Cuando esto ocurre, meto mis dinosaurios en el bolso y me voy de la habitación.
-       Porque soy esa rareza de feria, el hombre con un niño dentro que lo recuerda todo.
-       En la segunda semana de agosto de 1945 envié tres cuentos a varias revistas. El 20 de agosto vendí uno a Charm, el 21 de agosto otro a Mademoiselle y el 22 de agosto, día de mi vigésimo quinto cumpleaños, vendí otro a Collier's
-       ¿cómo empecé? A partir del año del Señor Eléctrico, escribí mil palabras al día. Durante diez años escribí por lo menos un cuento a la semana
-       Si su muchacho es poeta, en el estiércol de caballo no encontrará sino flores; que son, por supuesto, lo único que ha habido siempre en el estiércol de caballo.
-       Me veo a mí mismo, los ojos llenos de lágrimas porque era el final, la noche se había acabado, y sabía que nunca volvería a haber una noche así.
-       Atravesé el país, cuatro largos días con sus noches en el autobús Greyhound, fermentando en una gran bola de hongos, mientras atrás, en Los Ángeles, quedaba una esposa embarazada con 40 dólares en el banco y delante, en la calle 42, me esperaba la YMCA (5 dólares a la semana).
-       Muchas gracias pues a ellos por esa incursión a Manhattan, que resultó ser un viaje de cuarenta y tres años a otro mundo.
-       Espero que no nos pongamos demasiado serios, porque, si la dejamos moverse entre nosotros a sus anchas, la seriedad es la Muerte Roja
-       Demasiadas veces, por la noche, me han parado policías que me preguntan qué hago andando por la acera
-       Tenemos el arte para que la verdad no nos mate. O, peor aún, se nos ocurre trabajar por dinero.
-       Mil o dos mil palabras por día durante los próximos veinte años
-       El único fracaso es detenerse
-       A mí, Weird Tales me ha rechazado cuentos que después envié y vendí a Harper's.
-       Planet Stories me ha rechazado cuentos que vendí a Mademoiselle.

lunes, 17 de octubre de 2016

El Manifiesto Comunista (Karl Marx y Friedrich Engels, 1948)



El Manifiesto del Partido Comunista (Manifest der Kommunistischen Partei, por su título en alemán), uno de los tratados políticos más influyentes de todos los tiempos, es una proclama encargada por la Liga de los Comunistas a Karl Marx y Friedrich Engels entre 1847 y 1848, y publicada por primera vez en Londres el 21 de febrero de 1848. Más allá de ideologías, no se puede ignorar su relevancia en la historia de la humanidad.
Las ideas que el Manifiesto expresa son las siguientes:
  • La historia política e intelectual de una sociedad está determinada por el modo de producción y la formación socio-económica que se deriva de él;
  • Una vez aparecidas las clases sociales sobre la base de la propiedad privada y la explotación, la historia de las sociedades ha sido la historia de la lucha de las clases explotadoras y las explotadas;
  • En la actual sociedad moderna el proletariado es la única clase social cuya emancipación significará la emancipación de toda la humanidad mediante la revolución comunista: la abolición de la propiedad burguesa, las clases sociales y el Estado. (Fuente: wikipedia)
Como he señalado en algún otro libro de carácter político-filosófico, unas simples frases no le hacen justicia a tamañas obras, pero de todos modos, he intentado elegir aquellas pequeñas muestras que mejor recojan la esencia del tratado. Mi selección de frases:

* La historia de todas las sociedades hasta ahora es la historia de la lucha de clases, de opresores y oprimidos.
* El poder estatal moderno no es más que una junta que administra los negocios comunes de toda la clase burguesa.
* Los ha convertido en sus servidores asalariados.
* Se crean necesidades nuevas que reclaman ser satisfechas.
* La burguesía prepara crisis más extensas y más violentas y reduce los medios para prevenirlas.
* El proletario se convierte en un simple apéndice de la máquina.
* Los proletarios tienen que destruir la propiedad privada.
* Para poder oprimir a una clase es preciso asegurarle unas condiciones que le permitan, por lo menos, arrastrar su existencia de esclavitud.
* En la sociedad comunista (utópica), el trabajo acumulado no es más que un medio para ampliar, enriquecer y hacer más fácil la vida de los trabajadores.
* Para el capitalismo la libertad significa libertad de comercio, libertad de comprar y vender, no verdadera libertad.
* El lugar de la antigua sociedad burguesa, con sus clases y sus antagonismos de clase, será ocupado por una asociación en la que el libre desarrollo de cada uno será la condición del libre desarrollo de todos.
* Los proletarios no tienen nada que perder más que sus cadenas- Tienen, en cambio, un mundo que ganar.
el-manifiesto-comunista-marx-engels-nuevo_MLA-F-145190712_7178

sábado, 1 de octubre de 2016

Sexus (Henry Miller, 1965)



- Domingo por la mañana. Me despierto fresco como una margarita. El mundo se extiende ante mí, sin conquistar, sin mácula, virgen como las zonas árticas. Trago un poco de bismuto y cloruro de cal para eliminar las últimas emanaciones plúmbeas de la inercia. Voy a ir directamente a su casa, llamar al timbre, y entrar. Aquí estoy, tómame… mátame de una puñalada. Apuñala el corazón, el cerebro, los pulmones, los riñones, las vísceras, los ojos, los oídos. Con sólo que quede un órgano vivo, estás condenada… condenada a ser mía para siempre.
- Por qué no pruebas a escribir? Ella estaba segura de que era capaz de escribir un gran libro.
- Un hombre escribe para expulsar todo el veneno que ha acumulado a causa de su forma de vida falsa.
- Releí lo que había escrito. Me sentí tan emocionado, que me saltaron las lágrimas. Aquello no era para llevar a un editor, era algo para guardar en un cajón, para conservar como recordatorio de los procesos naturales.
- Cuando alguien ha de emprender una gran aventura, ha de cortar todos los lazos.
- Lo que me frustró en mis comienzos, lo que casi constituyó una tragedia, fue que no pude encontrar a nadie que creyera en mí.
- Llegué al punto de olvidar mis grandes ideas y simplemente me abandoné al lujo de escribir un libro en la cabeza.
- Estar alegre es ser un loco en un mundo de fantasmas tristes.
- Estaban  listos para irse a dormir con el fin de estar en condiciones de afrontar la absurda monotonía del día siguiente.
- Qué maravilloso respirar con naturalidad, no correr nunca, no llegar nunca  a ninguna parte, no hacer nunca nada importante… ¡excepto vivir!
- Abraham fue a por Sara y la conoció (extrañas itálicas en la versión inglesa de la Biblia).
- Follaba por el placer de follar, y que se hundiera el mundo.
- El hombre no está destinado a ser una máquina. Lo curioso de todos los sistemas de gobierno es que siempre están prometiendo liberar al hombre…, pero primero le hacen funcionar como un reloj con cuerda para ocho días. Piden al individuo que se convierta en un esclavo para establecer la libertad para la humanidad. Absurdo.
- Un artista no disfruta de la vida al eludir su tarea.
- Aunque no te paguen por lo que haces, por lo menos tienes la satisfacción de hacerlo.
- Es mucho mejor estar preocupado con ideas maravillosas que con la próxima comida, o el alquiler, o un par de zapatos nuevos.
- Me gustaría tener días, semanas, meses, sólo para pensar. Es un lujo pensar.
- Si insistes en enfocar tus impulsos, acabas convirtiéndote en un coágulo de flemas.
- No hay mujer que pueda follar tan salvajemente, como la mujer histérica que ha vuelto frígida la mente.
- El artista tiene algo en común con el héroe. También piensa que tiene soluciones que ofrecer.
- Toma el placer mientras dure… Toma el placer.
- Cuanto más imprudentemente se entregaba, más la admiraba yo.
- Ser capaz de entregarse total y completamente es el mayor lujo que la vida proporciona. El amor auténtico no comienza hasta ese punto de disolución.
- El hombre cuya grandeza de corazón le conduce a la locura y a la ruina es irresistible para una mujer.
- Hay días en los que el retorno a la vida es penoso y angustioso. Abandonas el reino de los sueños contra tu voluntad. Nada ha ocurrido, excepto la comprensión de que la realidad más profunda y auténtica pertenece al mundo del inconsciente.
- La conversación auténtica es una de las manifestaciones más expresivas del anhelo de enlace ilimitado que siente el hombre.
- Cuando nuestras propias vidas están amenazadas, empezamos a vivir.
- Los grandes son indiferentes, en el sentido más profundo. No te piden que creas; te electrifican con su conducta. (…) En resumen, su único objetivo aquí es inspirar.
- Todos somos culpables de un crimen, el crimen de no vivir la vida al máximo.
- No hay nada sucio en esto (el sexo), lo único sucio es tu mente, nada más.
- Te pasas el día fabricando chismes inocentes; por la noche te sientas en una sala oscura a ver pasar fantasmas por una pantalla plateada. Tal vez los momentos más reales que conozcas sean aquellos en que te sientas solo en el retrete a hacer caca. (…) Abandonas el retrete y entras en el gran cagadero.
- De repente, todo era diferente… y, sin embargo, era la misma casa, la misma atmósfera, la misma esposa, la misma cama. La presión psíquica había desaparecido, ese incomprensible aguafiestas que nos sofoca desde el momento en que nacemos…
- Creé todo un Universo ideal, mío propio. Era muy sencillo: ni dinero, ni propiedad, ni leyes, ni policía, ni gobierno, ni soldados, ni verdugos, ni cárceles, ni escuelas. Eliminé todos los elementos perturbadores y represivos. La libertad perfecta.
- Desde el momento en que te despiertas hasta el momento en que te vas a la cama, todo es una mentira, una vergüenza y una estafa.
- Interiormente era como una columna de humo; la menor presión de su voluntad alteraba la configuración de su personalidad en el acto.
- Había alcanzado su propia identidad en la muerte.

miércoles, 21 de septiembre de 2016

Frankenstein (Mary Shelley 1818)



• La invención no consiste en crear de la nada, si no en crear a partir del caos.
• Tras días y noches de fatigas indecibles, conseguí descubrir la causa de la generación de vida.
• Era ya la una de la mañana y mi candil estaba casi consumido, cuando a su débil resplandor vi abrirse los ojos amarillentos de mi obra.
• Habíala visitado una desgracia capaz de hacerle odiar el mundo, y a su sombra se apagaban las sonrisas.
• Pero tú, mi creador, también me detestas y me desprecias, a pesar de que soy obra tuya y de que estoy ligado a ti por lazos sólo disolubles por la desaparición de alguno de los dos.
• Era bueno y la desgracia me hizo un malvado: hazme feliz y volverá a mí la virtud.
• Era bueno y mi alma rebosaba amor pero, ¿No ves que estoy solo, miserablemente solo?
• No tardó en volver a dominarme la cólera al recordar que estaba privado para siempre de las dichas que criaturas tan hermosas pueden prodigar y que aquella cuyo rostro contemplaba cambiaría, si me viese, aquella expresión de divina bondad por otra de disgusto y de temor.
• Mis malas pasiones desaparecerían para siempre si tuviese a alguien que simpatizase conmigo.
• Es verdad que seremos dos monstruos aislados del resto del mundo, pero por eso mismo estaremos más unidos entre nosotros.
• No permitiré que tú, mi creador, seas feliz mientras yo arrastro una vida miserable.
• Los compañeros de nuestra infancia poseen siempre sobre nuestro espíritu cierto atractivo que difícilmente alcanza a irradiar una amistad posterior.
• Cuando me vi arrastrado al mal y al odio, el corazón mío soportó ese cambio con torturas que usted no puede imaginar.
• Hubo un instante en que tuve esperanzas de encontrar a seres que, perdonándome mi fealdad, me quisieran por las excelentes cualidades que era capaz de demostrar.
• Siempre deseaba amor y compañerismo y siempre me veía rechazado.

jueves, 4 de agosto de 2016

Confesiones de una máscara (Yukio Mishima, 1948)





Yukio Mishima (三島由紀夫 Mishima Yukio?), cuyo verdadero nombre era Kimitake Hiraoka (平岡公威?) (Tokio, 14 de enero de 1925 - ibídem, 25 de noviembre de 1970), fue un novelista, ensayista y dramaturgo japonés, considerado uno de los más grandes escritores de la historia del Japón.
La muerte de Mishima ha estado siempre rodeada de mucha especulación. Cuando se realizó el harakiri acababa de terminar el libro final de su tetralogía El mar de la fertilidad (compuesta por las novelas Nieve de primavera, Caballos desbocados, El templo del alba y La corrupción de un ángel —esta última editada póstumamente, ya que el mismo día de su muerte se la envió a su editor— que constituye una especie de testamento ideológico del autor, que se rebelaba contra una sociedad sumida en la decadencia espiritual y moral. Fue reconocido como uno de los más importantes estilistas del lenguaje japonés de posguerra. Unas frases del libro:

- La segunda fuerza –que buscaba de manera más profunda, más intensa, la total desintegración de mi equilibrio interior- consistía en una ineludible tendencia al suicidio.
- Me di cuenta de que deseaba caminar de aquel modo con Omi hasta el fin del mundo.
- Parecía que aún no me hubiera dado cuenta de que aquello que me asqueaba era mi verdadera forma de ser, formaba parte de mi verdadera vida.
- Incluso me estremecía de placer, de un extraño placer, al pensar en mi propia muerte.
- Un muchacho un tanto reservado, debido quizá a ser propenso a la introspección, excesivamente propenso; un muchacho que se ruborizaba por cualquier cosa y que, careciendo de la confianza surgida de contar con la apostura precisa para gustar a las muchachas, se sentía forzosamente inducido a refugiarse en los libros.
- Sonoko estaba dotada de aquella resplandeciente grandeza del alma que es prerrogativa de la belleza.
- Y esa pena proclamaba que todas las palabras que yo había pronunciado, todos los actos que había realizado aquel día, no eran más que falsedades.
- Comencé a hablar conmigo mismo: es verdad, en el mundo existe una cosa llamada matrimonio… Y también hay hijos.
- Las personalidades románticas están penetradas de una sutil desconfianza hacia el racionalismo, y eso conduce, a menudo, a ese acto inmoral que se llama soñar despierto.
- Constantemente se  producía esa curiosa contradicción entre mi placer intelectual y mis emociones.
- Aquella noche, cuando estuve ya en la casa de los suburbios, pensé seriamente, por primera vez en mi vida, en suicidarme.
- Sin embargo, mientras leía una y otra vez la carta de Kusano, una leve y extraña sonrisa comenzó a cosquillearme los labios y, por fin, nació en mí un sentimiento de superioridad absolutamente normal.
- La medida del poder de una mujer es el grado de sufrimiento con el que puede castigar a quien la ama…
- Contemplé aquellos blancos muslos con la misma tranquilidad con que hubiera contemplado una porción de materia inanimada.
- Yo quería tener pruebas de que Sonoko había sufrido, por lo menos un poco, en aquella ocasión.
- En ese instante algo en mi interior fue rasgado con una fuerza brutal.

lunes, 1 de agosto de 2016

La senda del perdedor (Charles Bukowski. 1982)




* Fallaba la mayoría de las veces; pero ellos siempre recordarían aquel golpe, y aunque me siguieran odiando, era una clase mejor de odio, como si no estuvieran muy seguros de por qué.
* Estaba con ella; no estaba muy seguro de lo que había que hacer, pero me daba cuenta de que había algo más.
* Venían de un barrio rico, no sabían lo que significaba luchar por recuperarse.
* Esta cosa de follar estaba bien; le daba a la gente cosas extras en las que pensar.
* Todo lo que necesitaba una persona era una oportunidad.
* Las paredes eran hermosas, la bañera era hermosa, el lavabo y la cortina de la ducha eran hermosos, hasta el wáter era hermoso. Mi padre se había ido.
* Me levanté y salí. Empecé a caminar hacia casa. Así que eso era lo que querían: mentiras. Mentiras maravillosas.
* Mi padre me compró un traje de indio con arco y flechas cuando todos los demás chicos tenían trajes de cow-boy.
* El saber que no tenía el valor de hacer lo que era necesario me hacía sentir horriblemente.
* Cuando se es malo no se pretende serlo, sólo se es.
* Estoy seguro de que ninguno de los chicos oía una palabra de lo que decía. Esas piernas… Era casi como si ahí arriba no hubiera un coño sino algo muchísimo mejor.
* Me golpeó de nuevo. Pero las lágrimas no se produjeron. Mis ojos estaban secos. Pensé en matarle.
* Le observé y vi pliegues de carne bajo su barbilla y en torno al cuello. Vi tristes arrugas y surcos. Sus ojos ya no poseían fiereza, sino que parecían vacuos y evitaban los míos. Algo había ocurrido. Las toallas del baño lo sabían. La cortina lo sabía, el espejo lo sabía, la bañera y el retrete lo sabían. Él lo sabía. Mi padre se giró y salió por la puerta. Era mi última paliza.
* Las chicas eran inaccesibles para mí. Tan sólo andar por la calle al atardecer con alguna, hablando de todo y de nada, creo que me hubiera hecho sentirme muy bien.
* Experimentaban con los pobres y, si funcionaba, utilizaban el tratamiento con los ricos.
* Pensé en masturbarme para volver a la realidad.
* Cuando la verdad de alguien es la misma que la tuya y parece que la está contando para ti… eso es fantástico.
* Nunca había modo de que yo me acoplase a la gente.
* La tierra entera no era nada más que bocas y culos devorando y cagando. Y follando.
* Las cosas eran divertidas, no tenían que contenerse. No tenía sentido vivir estructurando las cosas. D. H. Lawrence lo sabía, el viejo D. H. Lawrence había llegado a saber algo.
* Ellos eran felices, pero a pesar de sus cuerpos y mentes aterciopelados y vírgenes, se perdían algo de la vida porque no habían sido puestos a prueba aún.
* Yo había leído muchos libros, pero él había leído uno que yo no conocía, uno en el que ponía como tratar a las chicas.
* Su cabezota no albergaba más que retazos de pensamiento.
* Entonces lo dije, no sé de dónde me salieron las palabras pero lo dije.
* Era muy triste pensar que alguien se había suicidado por eso (contemplando su coño)
* Coge la familia, mézclala con Dios y la Nación, añade diez horas de trabajo diario, y ya tienes todo lo que necesitas.
* Para ellos el bienestar económico significaba victoria, y la victoria era la única realidad.
* Les odié. Odié su belleza, su juventud sin problemas, y mientras los observaba danzar a través de los remansos de luz mágicamente coloreada, abrazándose entre ellos, sintiéndose tan bien, como niños inmaculados en gracia temporal, los odié porque tenían algo que yo aún desconocía: Algún día seré tan feliz como cualquiera de vosotros, ya lo veréis.
* Lo que yo quería era vivir en una cueva. Cualquier cosa que evitara que me ahogase en esta existencia monótona y cobarde.
* Las noticias viajan velozmente en los lugares donde nunca pasa nada.
* Recordé lo que Iván había dicho en los hermanos Karamazov: ¿Quién no desea asesinar a su padre?
* Hitler estaba actuando en Europa y creando trabajo para los parados.
* No me interesa la historia del mundo, sólo la mía.
* Los pobres tenían derecho a follar para abrirse camino entre sus pesadillas.
* Sexo y alcohol, quizás un poco de amor, eso era todo lo que tenían.

domingo, 27 de marzo de 2016

El viaje al amor. (Eduardo Punset, 2008)


Punset nos acerca al amor, ese sentimiento tan poético y onírico, a través de la ciencia. Así lo disecciona y lo analiza con la frialdad de un matemático, pero sin perder de vista su importancia y profundidad emocional. El observar los sentimientos con las gafas de la ciencia no tiene por qué quitarles valor a estas, si no mas bien al contrario, al explicarlas alcanzan una nueva dimensión, la que nos permite mirar a los ojos a la madre naturaleza y entender cuales son sus cartas y el motivo por el cual juega cada una de ellas. Mis frases favoritas:
* Los niveles mínimos de cortisol suelen bajar al atardecer.
* Para bien o para mal, los demás, sobre todo durante la pubertad, actúan como espejos en los que nos reflejamos.
* Un deportista puede ganar casi tres segundos si la prueba se efectúa a las seis de la tarde en lugar de a las seis de la mañana.
* Cuando uno se muere, ¿qué es lo que se muere?
* En las mujeres la mentalidad de chiquilla se ha preservado en menor grado que en los hombres.
* Los hombres se parecen más a sus antecesores los chimpancés, y tienen una mentalidad de niño en mayor grado que en las mujeres.
* El orgasmo de la mujer requiere una inhibición casi total de su cerebro emocional. Desconexión de emociones como el miedo o la ansiedad.
* El hombre compite por una hembra (por sexo), la mujer compite por no equivocarse al elegir el varón.
* El amor desdibuja el concepto de uno mismo.
* Sólo los propios humanos podían constituir una amenaza suficiente para explicar el desarrollo tan enorme de la inteligencia.
* El amor es una ley de comportamiento con una fuerza equivalente a las leyes de la física.
* Un organismo como nosotros, en teoría, podría neutralizar el instinto de fusión.
* Enamorarse (y su intensidad), depende en gran medida de nuestras experiencias y aprendizajes pasados.
* Es lógico que el cerebro deteste equivocarse, porque esto puede costarle la vida al individuo.
* La rata que lame con más frecuencia a su hijo lo convierte en un individuo más amable y seguro de sí mismo.
* La testosterona disminuye en el hombre enamorado y aumenta en la mujer.
* La falta de serotonina se ha relacionado con la depresión, la agresividad y la ansiedad. (desamor)
* El mecanismo de afecto utiliza el circuito de la dopamina para que las experiencias de apego tengan una recompensa satisfactoria.
* Al cruzar la mirada, se ponen en contacto las áreas órbito-frontales, responsables del cálculo social.
* La habilidad para aplicar en un campo de conocimiento lo aprendido en otra área distinta es una señal de pensamiento creativo.
* Con el ser amado, el ordenador o el robot puedes estar solo, pero no sentirte solo.
* Utilizamos el lenguaje para intuir, modificar, manipular o mejorar la mente de los demás.
* Periodos largos de estrés provocan daños en el cerebro, concretamente disminuyen el tamaño del hipocampo, con lo que se aumenta la vulnerabilidad a la depresión, la ansiedad y el consumo de droga.
* Los niños maltratados de hoy son los padres irresponsables de mañana.
* La antítesis del amor no es el odio, sino el desprecio.
* El desamor, al igual que el abandono, es una señal del miedo atávico a la muerte por abandono.
* Cuando se priva al niño de señales de afecto en periodos sensibles de su desarrollo se crea un agujero negro que lo imposibilita para las habilidades sociales para el resto de su vida.
* La libido del hombre se resiente menos del desgaste del estrés, porque tiene unas 20 veces más testosterona que la mujer, y porque destina 2 veces y media más volumen cerebral al sexo.
* Los protagonistas cotidianos del amor y de los celos no reflexionan sobre sus actos y mucho menos son capaces del relato sosegado. En cambio, los que viven (vivimos) en el mundo de las ideas les está vedado el de las pasiones.
* La primera variable de la capacidad de amar es el juego negociado del amor entre la madre y el hijo.
 Imagen