El caminante (Wanderung, 1920) avanza acunado por los recuerdos, las ensoñaciones, las
fantasías y las bellezas naturales que va descubriendo en el paisaje,
cada vez más ameno y más cálido. Para el norte, para el hogar, apenas
queda la nostalgia, pues el convencimiento de que la patria la llevamos
con nosotros se fortalece a cada paso. No importa que también
sobrevengan momentos de tedio y desánimo, días en que “todas las cuerdas
están desafinadas, todos los colores desteñidos”: es el precio que el
caminante debe pagar por su vida gozosa y poco convencional. (https://saltusaltus.wordpress.com/2012/11/04/el-caminante-de-hermann-hesse/) Mi selección de frases:
- Soy
un amante de la indidelidad, del cambio, de la fantasía. No me seduce encadenar
mi amor a una franja de tierra.
- No
amo a una mujer, sino al amor.
- Entre
zumbidos y trenzas de oro radiante vuelvo, sollozando, a la materna presencia.
- Algo
tengo muy arraigado en mí, que en mí sienta palpitar la vida, ya sea en la
lengua o en la planta de los pies, ya sea en el bienestar o en el tormento; que
mi alma tenga libertad de movimientos y pueda introducirse con cien juegos de
la fantasía en otras tantas formas.
- La
patria está en tu interior o en ninguna parte.
- El
dios en quien debemos creer está en nuestro interior.
-
También por mí vendrás en su momento, no me olvidarás,/ y al final habrá el
tormento/ y la cadena romperás. / Extraña y remota pareces todavía, / querida
hermana Muerte, / permaneces como una estrella fría/ sobre mi triste suerte/
Pero un día te acercarás a mí, / toda fuego, ese día. / Ven tómame, estoy aquí/
soy tuyo, amada mía!
- Lo
único que sé es: de vez en cuando, sin causas exteriores, en mi alma se levanta
la ola oscura. La alegría suena falsa, la música desafinada, la melancolía
impera, morir es mejor que vivir.
- Sé
que el mundo es hermoso, que a veces es infinitamente más hermoso para mí que
para nadie.
-
Muchas veces se me antoja que los platillos de la balanza se han
desequilibrado, que mis horas dulces son demasiado escasas y poco buenas para compensarme
de las malas.
-
Nostalgia del hogar aquí, nostalgia de peregrinar allí.
- Ninguna meta alcanzada era una meta, cada descanso enjendró nuevas nostalgias.
- Allí
donde terminan los contrastes empieza el nirvana.



