domingo, 18 de enero de 2026

Ansiedad por el estatus (Alain de Botton, 2004)


 


Si nuestra posición en la escala social nos causa tanta preocupación es porque la idea que tenemos de nosotros mismos depende enormemente de cómo nos ven los demás.

·      La atención de los demás nos importa principalmente porque sufrimos una incertidumbre congénita respecto a nuestra propia valía. En consecuencia, lo que los demás piensan de nosotros llega a tener un papel determinante en nuestra forma de vernos a nosotros mismos.

·      Nuestro ego se puede representar como un globo con grietas, siempre necesitado de amor externo para mantenerse inflado y siempre vulnerable a los más nimios “pinchazos”.

·      Esnobismo viene de la costumbre de muchos colegios universitarios de Oxford y Cambridge de escribir en las listas de examen sine nobiliate (sin nobleza) o s.nob junto al nombre de los estudiantes comunes para distinguirlos de sus compañeros aristócratas. Actualmente se utiliza la palabra snob con una acepción contraria: alguien que se ofende por la falta de estatus de los demás.

·      Los lujos se convirtieron en convenciones y las convenciones en necesidades.

·      Desde el punto de vista histórico solo nos consideramos afortunados si tenemos tanto, o más, que las personas con las que crecemos, trabajamos, consideramos amigos y nos identificamos en el ámbito público.

·      Explicar por qué la gente es pobre y cuál puede ser su valor para la sociedad se ha hecho notablemente punitiva y emocionalmente difícil en la era moderna.

·      El impacto de la pobreza en la autoestima se ve determinado por la forma de interpretar y de explicar la pobreza que tenga la comunidad.

·      Los poderosos, desde el alba de los tiempos, habían asumido y mantenido su posición mediante el robo —Roseau.

·      El mundo recompensa con más frecuencia los indicios de mérito que el mérito en sí mismo. —La Rochefoucauld

·      El hecho de batirse en duelo simboliza una incapacidad radical para creer que nuestro estatus puede ser asunto nuestro.

·      Hay que detener este proceso masoquista que consiste en buscar la aprobación ajena antes de preguntarnos si sus puntos de vista merecen ser escuchados.

·      Quienes atribuyen mucho valor a las opiniones de los demás les honran en demasía.

·      En una sociedad comercial es casi imposible mantener la idea de que alguien es virtuoso pero pobre.

·      La persona materialista sentirá ansiedad y culpa cuando no pueda acumular y demostrar riqueza.

·      Las miles de cosas a las que de repente tuvieron acceso los indios americanos en el capitalismo, a pesar de buscarse ardientemente, no aumentaron su felicidad, más bien al contrario.

·      Resulta especialmente penoso que pasemos buena parte de nuestra vida envidiando cosas equivocadas.

·      Las clases sociales dominantes son las responsables de difundir credos ideológicos.

·      Las ideas predominantes de cada época son las de la clase dominante.

·      La ideología se difunde en la sociedad como un gas incoloro e inodoro.

·      Hay que quitarse de la cabeza esa idea caprichosa de la que partimos cuando somos niños: que las instituciones que nos rigen son tan naturales como las condiciones meteorológicas. —Geroge Bernard Shaw

·      Cuando se considera que las ideas y las instituciones son algo simplemente natural la responsabilidad del sufrimiento siempre residirá en los propios sufrientes.

·      El entusiasmo por el materialismo, el carácter emprendedor y la meritocracia reflejan los intereses de quienes llevan las riendas de un sistema en el que la mayoría se ganan la vida.

·       Cuanto más humillantes, banales, degradantes o feas consideremos que son las vidas corrientes, más fuerte será nuestro deseo de destacar.

·      El odio al burgués es el comienzo de la sabiduría —Gustave Flaubert

·      El dinero y las ocupaciones prácticas corrompen el alma y la capacidad para experimentar sensaciones delicadas —Stendhal

·      La riqueza del hombre se mide en proporción a la cantidad de cosas de las que puede prescindir. —Thoreau

·      Solo unos minutos de conversación con un conocido para quien el dinero y la notoriedad tienen valor, puede fácilmente echar por tierra nuestra paz de espíritu y poner en cuestión nuestros compromisos.

·      El poeta ha nacido para sufrir el duro aprendizaje del genio entre una multitud de seres mediocres. —Baudelaire

Lo que debo hacer es lo único que me importa, no lo que piense la gente. —Emerson

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