viernes, 21 de marzo de 2025

Pedro Páramo (Juan Rulfo, 1955)


 


  • Cuando Juan Preciado llega al final del viaje iniciático y comprende que el mundo que ansiaba no existe, simbólicamente, la pérdida de la ilusión le conduce a la muerte.

  • El paraíso parece inalcanzable, sólo queda la nostalgia de haber estado alguna vez cerca de él

  • El reloj de la iglesia dio las horas, una tras otra, una tras otra, como si se hubiera encogido el tiempo.

  • El pueblo está lleno de ecos. Tal parece que estuvieran encerrados en el hueco de las paredes o debajo de las piedras. Oyes crujidos. Risas. Unas risas ya muy viejas, como cansadas de reír.

  • El cuerpo de aquella mujer hecho de tierra, envuelto en costras de tierra, se desbarataba como si estuviera derritiéndose en un charco de lodo. Yo me sentía nadar entre el sudor que chorreaba de ella y me faltó el aire que se necesita para respirar.

  • Y abrí la boca para que se fuera. Y se fue. Sentí cuando cayó en mis manos el hilito de sangre con que estaba amarrada a mi corazón.

  • Para que sus manos se vieran nuevas, cruzadas sobre su pecho muerto; su viejo pecho amoroso sobre el que dormí en un tiempo y que me dio de comer y que palpitó para arrullar mis sueños.

  • Después sintió que la cabeza se le clavaba en el vientre. Trató de separar el vientre de su cabeza; de hacer a un lado aquel vientre que le apretaba los ojos y le cortaba la respiración; pero cada vez se volcaba más, como si se hundiera en la noche.

  • De pronto su corazón se detenía y parecía como si también se detuviera el tiempo. Y el aire de la vida.

  • Dio un golpe seco contra la tierra y se fue desmoronando como si fuera un montón de piedras.

  • Sintió que su mano izquierda, al querer levantarse, caía muerta sobre sus rodillas; pero no hizo caso de eso. Estaba acostumbrado a ver morir cada día alguno de sus pedazos.


Maternidades precarias (Diana Oliver, 2022)


 



  • Maternar: experiencia límite y transformadora que ya quisieran Lou Reed y Albert Pla para sus lados más salvajes de la vida.

  • La de nuestra cotidianidad, la de nuestras luchas diarias, épica sin portadas.

  • Huía del miedo atávico a dejar de ser yo, del pánico a desaparecer como escritora y como lectora, de quedarme sin amigas, de verme recluida en el nuevo hogar, de descolgarme del mundo laboral.

  • ¿Se acaba alguna vez el agotamiento y la frustración de la crianza cuando la vida no está hecha para cuidar?

  • Tengo la sensación de que nos estamos despegando trocitos de patriarcado con los dedos mientras aceptamos un baño de barniz neoliberal

  • El derecho a la diferencia termina provocando la disputa entre identidades, dañando las libertades de quienes no encajan en la nueva moral.

  • El 90% de las mujeres entre 30 y 34 años que no han tenido hijos señalan razones laborales y económicas, y casi el 85% en la franja de edad de los 35 a los 39 años indican lo mismo.

  • España es uno de los países europeos con mayor brecha entre el número medio de hijos deseados y el número medio de hijos que realmente se tienen.

  • Los jóvenes que tienen cierto nivel de bienestar se lo pensarán más antes de tener hijos para proteger ese nivel de bienestar al que están acostumbrados.

  • Existe un desfase monstruoso entre el reloj biológico y el reloj social.

  • El acceso a congelación de óvulos y tratamientos de fertilidad o inseminación artificial suele oscilar entre los veinte mil y los cincuenta mil euros.

  • El lenguaje neoliberal es emocional, inspirador, empoderante y pútrido.

  • El capitalismo coloniza nuestros deseos y nuestros derechos.

  • Un presente de precariedad e incertidumbre condiciona y marchita mis expectativas y decisiones. Me pienso madre, pero no lo soy. Me asusto. Me pienso sin hijos. Me asusto de nuevo.

  • Hay una pregunta que siempre me pareció sorprendente ¿Trabajas para vivir o vives para trabajar? Como si tu clase social no la respondiera por sí sola.

  • Hagas lo que hagas siempre hay algo que falta: el sueldo, el tipo de contrato, las condiciones laborales, la seguridad, el horario, las distancias que tienes que recorrer.

  • Inicias tu vida laboral en un trabajo precario, que consideras temporal, y después ese trabajo se vuelve permanente.

  • A las veinticuatro horas de parir a Leo estaba frente al ordenador trabajando como cualquier otro día.

  • Cuántas personas pueden dedicarse a lo que les gusta por mucho que lo busquen cada día?

  • La clase social es el factor que mejor explica la realidad social de las familias.

  • Hasta el mundo anterior a la covid-19 veíamos como normal un trabajo tipo de nueve a seis, con cero flexibilidad, obligándonos a ir todos los días a una oficina y a chuparnos atascos y horas de transporte público, pero era una anormalidad.

  • Volver a la vida estresante a los tres meses y medio, como si nada hubiera pasado, cuando tu vida ha cambiado para siempre.

  • La epidemia de salud mental no es un problema personal, sino del sistema.

  • Se patologiza el sufrimiento ocasionado por los malestares emocionales de las mujeres derivados de la precariedad, la soledad o la discriminación.

  • El autocuidado no siempre es compatible con los ritmos a los que se nos obliga y con los contextos de todas las mujeres.

  • Dolor son esos niños a los que se les da un paracetamol para ocultar la fiebre y que el sistema siga girando.

  • Las decisiones que tomamos en la maternidad a menudo sufren el atosigamiento de la subjetividad de los demás.

  • En la maternidad la culpa no caduca: sentimos que hemos hecho algo mal incluso cuando lo estamos haciendo lo mejor que podemos.

  • Cuando pienso en esos momentos la nostalgia me parte en dos […] veo en aquella niña la inocencia de quieres aún están en el tiempo sin ser conscientes de su paso desaforado.

  • De repente tomas consciencia de que has acabado asumiendo los fracasos de la sociedad como propios.

jueves, 6 de marzo de 2025

Andar, una filosofía (Frédéric Gros, 2014)


 


  • Caminando sólo una hazaña importa: la intensidad del cielo, la belleza de los paisajes. Andar no es un deporte.

  • Todo lo que me libera del tiempo y del espacio me aleja de la velocidad.

  • “Estuve toda la mañana en buena compañía, hasta que vino alguien a visitarme” —Thoureau

  • No tener nada que hacer más que caminar permite recuperar el puro sentimiento de ser, redescubrir la simple alegría de existir, la que constituye la esencia de la infancia.

  • La marcha, al liberarnos de carga, al arrancarnos la obsesión del hacer, nos permite recobrar esa eternidad infantil.

  • El costo de una cosa es la cantidad de vida que hay que da a cambio de ella, de manera inmediata o durante un periodo de tiempo.

  • La frugalidad es descubrir que la sencillez satisface por completo.

  • El verdadero sentido de la marcha no es ir hacia la alteridad, sino estar al margen de los mundos civilizados, sean los que sean.

  • A lo largo del camino, uno pierde poco a poco su identidad y sus recuerdos, para no ser ya más que un cuerpo que camina interminablemente.

  • Con demasiada frecuencia y desde hace demasiado tiempo, nos invaden imágenes perniciosas que nos hacen creer que la plenitud depende de la posesión materia y del reconocimiento social.

  • La felicidad es frágil en el sentido de que no es repetible. Son ocasiones, como hilos de oro en la trama del mundo.

  • Lo ineluctable en la marcha es que, una vez hemos partido, estamos obligados a llegar.

  • El trabajo siempre acaba por provocar nerviosismo, por culpa de una concentración demasiado larga.

  • Vivir por encima de nuestras posibilidades es, ahora y siempre, explotar al prójimo.