miércoles, 22 de abril de 2026

Las 48 leyes del poder (Robert Greene, 1999)


 


 

·         Si conseguimos que nuestros jefes parezcan más brillantes de los que son, llegaremos a las cimas del poder

·         La sinceridad es muy probable que ofenda a la gente, es mucho más prudente medir las palabras, decir a cada uno lo que quiere oír en vez de la verdad dura y fea que uno siente o piensa

·         Cuanto más se dice más probabilidades hay de soltar una tontería

·         Es imposible convencer a la gente de que haga lo que uno quiere hablando con ellos. se vuelven contra uno, dan la vuelta a sus deseos, desobedecen por pura perversidad

·         Es mejor ser atacado o difamado que ignorado

·         Si se piensa que es importante hacer el trabajo uno mismo, nunca se llegará lejos. hay que encontrar gente con la habilidad y la destreza que uno no tiene. Luego se les puede contratar, mientras se pone el nombre de uno por encima del suyo, o encontrar la forma de convertir su trabajo en propio. Hay que hacerse con su creatividad y quedar como un genio ante el resto del mundo

·         Si les obligamos literal y físicamente a sentir lo que queremos decir, es mucho más efectivo que una discusión

·         Nunca se debe discutir. En sociedad no se debe discutir nada; solo hay que ofrecer resultados —Benjamín Disraelí

·         La mayoría de los hombres son tan profundamente subjetivos que no les interesa nada realmente aparte de ellos mismos. Siempre piensan en su propia situación tan pronto como se hace cualquier comentario, y toda su atención se concentra y se ve absorbida por la mínima referencia casual a cualquier cosa que les afecte personalmente, por remota que sea. —Schopenhauer

·         No hay que confiar en ninguna demostración de amistad que se pueda fingir

·         Hay que crear valor por medio de la escasez

·         A medida que aumenta la fama de independiente, más y más gente desea acercarse

·         La perfección reside en la calidad, no en la cantidad

·         Los hombres son tan simples y están tan dominados por sus necesidades inmediatas que un embustero siempre encontrará a muchos que estén dispuestos a ser engañados

·         Prométase un cambio grande y total como de pobres a ricos, de enfermedad a salud, de la miseria al éxtasis, y se obtendrán seguidores

·         Hay que actuar como un rey. de esta manera se tiene la posibilidad de ser tratado como tal

·         Si hay que explicar el poder que tenemos, ya queda cuestionado. Las palabras ponen a la defensiva. La imagen se impone como un hecho dado

·         La cólera y la emoción son estratégicamente contraproducentes. Hay que mantenerse siempre calmado y objetivo

·         Solo es venenosa la mordedura de los animales de sangre fría

Nada es más irritante que un hombre que mantiene su serenidad mientras otros la pierden 


No hay comentarios:

Publicar un comentario